jueves, 9 de julio de 2015

No se lo diga a nadie... por favor...

Le voy a contar porque hay gente que "se cae bien", otra que "se cae mal" y otra que van variando su curso, dirección y sentido en dicha "caída".
Imagino que sabrá (y sino, ya lo sabrá en cuanto lea la siguiente frase) que la ley de la equivalencia rige el material genético (ADN) de los seres humanos y que a cada "A + G" le corresponde un "T + C". Bien... esta norma es conocida como la ley de Chargaff (químico austriaco de origen judío afincado en USA que falleció en el año 2002 antes de cumplir los 97 años de edad) y que permitió adentrarse a otros colegas en las propias "entrañas" de nuestra forma de ser y estar.
Dicha norma no es absoluta (no se cumple en el ARN) pero nos sirve para ilustrar el equilibrio predominante en todo nuestro funcionamiento dentro de un orden... me refiero a... dentro de la normalidad y sin desórdenes fisiológicos o emocionales. A cada neurotransmisor liberado con una intensidad de alcance saturado, se activan los inhibidores necesarios para proteger al resto del "equipo". A cada ADN roto, una rápida reparación y así... hasta... la muerte. Lo de la eternidad todavía no lo hemos resuelto...
No vamos a entrar en temas muy "técnicos" pero ahora entenderá parte del porque no debe reducir bruscamente la dosis de esos ansiolíticos que le ha "recetado" su amigo o amiga del alma para poder dormir o porqué hay efectos secundarios diversos por consumir por ejemplo, amoxicilina genérica.
Bien... pero vamos a lo nuestro...
Cada uno de nosotros hemos desarrollado una actividad emocional (y fisiológica) que llamamos comportamiento. Éste se encuentra asociado a las cadenas dinámicas de neurotransmisores que lo rigen. En la teoría del ADNe, dichos registros del comportamiento se basan en 7 estadios ya descritos por Eric Bernstein. Estos 7 comportamientos poseen unas intensidades productivas variables pero a la vez, íntimamente relacionadas entre todos ellos. Digamos que actúan como vasos comunicantes de carácter transversal.
Los 7 registros del ADNe
Las intensidades van variando ante cada estímulo (un ruido, una voz, una frase, una mirada, etc...), pero siempre dentro de las oscilaciones predeterminadas en la plasticidad resultante del nivel de expresión de los genes de cada cual. Imagínese un ascensor donde se encuentran unas 7 personas en su interior camino al piso 70 de la Torre GE de Rockefeller Center... y sin emitir ni una sola palabra (ver gráfica del lío que se monta a nivel neurotransmisor)... mirando hacia arriba, haciendo sonar las llaves que se encuentran en el bolsillo, trasteando el móvil sin cobertura, etc...
Interacciones múltiples de neurotransmisores
Esto nos lleva a la conclusión de que existe un "cauce" que no varía en sus márgenes, pero sí en su caudal y además, de forma oscilante... como si se tratase de la frecuencia sonora polifónica.
En cuanto se da una interrelación entre 2 humanos (no necesariamente debe ser entre humanos dicha relación... pruébelo con su perro... también funciona) los niveles de estos 7 registros van acomodándose generando un río de emociones. Si aparece una cascada a mitad de camino... es que algo no ha ido bien.
En ese mismo momento tenemos una fusión entre ambos caudales. Cuando se dan zonas de elementos afines o compatibles (intersecciones dinámicas), estamos en la misma onda; nos "caemos bien"... es como cuando escuchamos la misma cadena de radio (dial) y la canción nos gusta. Si no existen zonas de interjección o dichos elementos no son afines, se da una desconexión... Se acuerda de la cascada de antes? Llámela catarata ahora, y no precisamente las de "Victoria".
Podría existir una conexión intermitente y discontinua, pero al final usted sabe que dicha conexión se pierde.
Se detectan afinidades en los registros Ad y Sm y desconexiones en los 5 registros restantes
Ahora viene eso de... Porqué me ha contado este tipo lo de la ley de equivalencias de Chargaff?
Pues porque es lo mismo pero únicamente modificamos la dimensión. Todo lo que ocurre en nuestro interior ocurre en el interior de los demás y en las interrelaciones entre sujetos. Cada unidad está formada por diferentes unidades que acuerdan recombinarse y portarse de forma disciplinada para proyectarse (como un solo ente) hacia el exterior. No sabía que el cerebro es como un "receptor y transmisor parabólico"?
Se lo podría contar en clave metafórica con frases como que "la concentración espiritual...", "la proyección empática....", "la comunicación astral" o referirme a "el viento sopla, luego una mariposa está aleteando en Extremo Oriente...". En definitiva, quiero que sepa que hablamos de lo mismo... unos desde dentro hacia fuera; y otros desde fuera hacia dentro.
En definitiva, quiero que lo sepa.... Usted me cae bien porque su nivel de Dopamina se ha intensificado al activar su registro Nt de su ADNe; eso lo he conseguido yo al producir la suficiente Oxitocina existente en mi registro Pr de mi ADNe y "proyectársela" (no se preocupe... no ensucia). Por supuesto, quedo a la espera que usted lance una andanada de una combinación de Acetilcolina y Glutamato desde el registro Ad de su ADNe, la cual yo decidiré si respondo con Serotonina de mi registro Ob (reflexión y empatía) o Norepinefrina de mi registro Rb (ya me he cansado; "cabreo")... Según lo que yo haga, tendremos una travesía confortable o un salto al vacío... con lo bien que íbamos, verdad?
Usted también puede colaborar.. sabe?
Bueno... ahora hay que volver a calibrar los neurotransmisores!

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