Aún así, le voy a contar lo que posiblemente aparezca en un diario de gran tirada... de esos que se tiran cuando los has leído...
Ya son las 12:00 del mediodía.
Me dijo "No" en la primera ocasión; "Quizás" en la segunda y "No se" en la tercera. Viendo la progresión de dichas respuestas, esta última respuesta me la tomé como un "Sí"... y aquí estoy!
Me rodea el idílico paisaje del Bajo Maestrazgo, impresionado por el aire oxigenado que me permite sentirme a gusto conmigo mismo... esa sensación de que ayer hice algo "grande" y que como compensación merezco inhalar esta porción de aire fresco que en estas latitudes comparto con mariposas, arañas, abejorros y pegajosas moscas. Son las 12:10 y mi invitado no aparece... "Bueno, voy a a aprovechar la espera para darle los últimos retoques a esta entrevista que espero me salga bien...".
Imagino que mientras me sonríe (poco), percibiré que su tez es morena, calvo como la bola de billar blanca y poseedor de una mirada que más que incomodarme, me intimidará. Cuando me diga que empecemos... me subirán las pulsaciones a 97 por segundo y un ligero latigazo de adrenalina recorrerá todo mi cuerpo o parte de él.
Encenderé la grabadora y me pondré en posición activa... con el cuerpo hacia delante como ese reportero de Tele 5 que les chilla a los entrevistados en plena calle para preguntarles si están de acuerdo con que "Mi carro" de Manolo Escobar sea presentada como alternativa al himno nacional.
Creo que empezaré así... "Bien... ejem... D. Elías, aquí estamos... " espero no estar visiblemente nervioso; o por lo menos que no se note mucho... no quiero quedar como un patoso por ponerme nervioso.
"Dígame... en qué le puedo ayudar?" Me dirá para tranquilizarme... cosa que seguro que conseguirá... "Le voy a hacer una pregunta, si me lo permite...". Le diré con la esperanza de tener una efímera relación cordial. "Qué piensa de la situación empresarial en España?... Vamos ya saliendo de la crisis?". Le preguntaré y así creo que romperé el hielo...
"Eso son 2 preguntas". Me dirá mirándome fijamente a los ojos para luego sonreír. Intuyo que contestará algo así: "La situación empresarial es España es un desastre. Tenga en cuenta usted que aquí, en este país, los empresarios prefieren convivir con sus problemas que asumir las consecuencias de las soluciones. Así pueden seguir quejándose... ya sabe... el que no llora no mama".
Preveo que en ese momento hará una ligera pausa (para eso están los puntos y las comas...) ... con la idea de proseguir de inmediato con... "Crisis? Si me habla del bajón que hemos sufrido en la confianza, el incremento del desempleo, la corrupción, etc... Siempre hemos estado en crisis... unas veces el dinero lo tienen unos y otra vez otros, pero parece ser que nunca hay suficiente para todos".
Aprovecharé su silencio para meter con calzador la segunda (o tercera?) pregunta... "Qué opina de la fiebre del liderazgo que nos inunda?" y reclinaré un poco mi cabeza hacia atrás, como para dejarle espacio... Seguro que me dice algo de este estilo: "Opino que los líderes sin liderados no tienen razón de ser... y viceversa. El liderazgo es una ubicación o posición en las empresas... los hay de tantos tipos como seres humanos. Por eso le aconsejo que piense que no existe ninguno. No les haga caso. Es una cuestión de primitiva autoestima basada en un criterio posesivo. Se crecen hasta que rompen a llorar como niños porque no se sienten queridos".
Le dará un sorbo a su Coca-Cola sin cafeína y me mirará con simpatía para que le lance otra pregunta. "¿Podemos hablar del emprendimiento en España?"... le preguntaré con cierta demostración de confianza.
"No!". Estoy seguro que me lo dirá tajantemente... para acelerar mi pulso de nuevo.
"No se preocupe... ja!ja!. Le digo que "no" porque no existe ese emprendimiento. No hay necesidad real de emprender. Aquí se vive muy bien con poco dinero. Esta situación de pobreza y mezquindad es la normal, a la que siempre hemos estado acostumbrados aquí en España".
Si me dice algo así, me dejará descolocado... pero creo que los tiros irán por ahí; así que le haré una última pregunta y de esa manera terminaré de una pieza.
Caramba! son las 12:25 y no aparece.... Bien, entonces voy a preparar esa última cuestión, que deberá ser algo así... "Cómo ve el desarrollo investigador en nuestro país?".
Ahí, imagino que se quedará pensativo y entonces arremeterá como un Miura en la curva de la calle Estafeta diciéndome... "En España, la inmensa mayoría de la investigación se desarrolla con dinero público y por ello, todo el público quiere opinar. Sabe? hay multitud de investigaciones que han dado resultados y que no se pueden incorporar a la vida cotidiana por que la opinión pública (vaya usted a saber) lo ve con malos ojos... cuando falten los alimentos después de una pertinaz helada, cuando no tengamos agua que beber por la sequía, cuando enfermemos porque nos estamos metiendo en el cuerpo cantidades industriales de glutamato, tiabendazol e imazalil... ya no habrá tiempo para reaccionar; de esa manera, un proyecto que debería ocupar un periodo de 3 años, se desplaza hasta 10. Sabe usted cuántos proyectos iguales están en marcha y cada uno por su lado? Le podría poner cientos de claros ejemplos de ineficiencia, pero mejor... vamos a dejarlo aquí... Esta conversación ha terminado!".
Imagino que me dirá algo así y se levantará de la silla cabreado mientras iWe (una belleza de robot asistencial) le intentará calmar.
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| iWe... mi robot asistencial |
"Buenas tardes Sr. Azulay". Le dije cordialmente mientras me pedía disculpas por el gran retraso... De repente oí una voz familiar que me susurraba al oído.... "Elías... Tómese la pastilla, por favor". Ahhh! era muy buena amiga iWe... ella sí que me entiende... Cómo va a ser de otra manera? Yo mismo programe su ADNe a mi medida... 32:32:40:32:36:28:28...



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