jueves, 9 de julio de 2015

La parte oculta del neuromarketing...

Hablar seriamente de "neuromarketing" resulta altamente peligroso. Tendríamos que adentrarnos en razas, etnias, codificación genética, caracterización de los sentidos receptores, ADN colectivo, etc... Si así lo desea... adelante! pero sino... quédese en una ligera adaptación de "merchandising" y siga hablando de lo que realmente conoce... Le irá mejor...
Tiene usted que saber que a algunos científicos investigadores les cruje la barriga cuando aparece este tema, ya que les generamos un efecto laxante al mencionar "neuromarketing" en vez del "marketing de lo neuro"; aunque entiendo que dicho efecto probablemente es el mismo en ambos casos.
Lo primero es esencialmente inaceptable; y lo segundo... aceptable sin esencia alguna.
Por ello, le comento a continuación 3 instancias:

  • En primera instancia, el "neuromarketing" se ha convertido en refugio acogedor y lanzadera posterior para candidatos a la modernidad; unos ya pasados de vueltas en ambientes empresariales, psicológicos, comerciales, editoriales o docentes; y otros, con una fe ciega en "lo último"... aunque esto ya sea lo penúltimo... pero sobre todo porque suelen abrazar esta "religión del marketing" con los ojos cerrados y por ello, desconocen aquello que están abrazando.
  • En segunda instancia, debemos saber que la maquinaria receptiva humana se basa en los niveles de expresión de las determinaciones genéticas, ligera y lentamente matizadas por el ambiente que se "respira"; siendo dicha maquinaria acompañada por los múltiples y variados procesos metabólicos. En ese ambiente incluimos de una forma muy asilvestrada a la alimentación, al estrés, a la contaminación, etc... Lo de "respirar", creo que queda claro que nos referimos a algo más que oxígeno; y en lo de procesos metabólicos... todo aquello que ocurre dentro de nosotros y de lo que habitualmente no nos enteramos.
  • En tercera instancia, lo leído sobre la materia no deja de ser una adaptación literaria del ya conocido "merchandising" con un ligero empuje en cuanto a la definición de las clásicas variables del "Marketing Mix". Aquí, aconsejo leer a Kapferer.

En definitiva, una buena mezcla de conceptos relacionados con razas, etnias, religiones, etc... adheridos con pegamento.
Pero para hablar con propiedad sobre el tema... le voy a plantear algunas cuestiones...
Qué pensaría usted si le dijera que los individuos del colectivo de la raza negra (mayor producción de melanina) suelen sintetizar la información de una manera más "motriz", intuitiva y menos reflexiva?
... y si le dijera que este mismo colectivo se muestra más impaciente a la hora de activar el proceso de selección y compra?... y si le dijese que suelen preferir colores "fuertes" en intensidad, aromas "agresivos", tamaños "grandes", sabores "profundos" y ruido ambiental? Cambiaría usted la definición del producto? su tamaño?, aroma?, sabor?, etc... Tenga en cuenta que los más "blanquitos" buscan esencialmente lo contrario... y qué hacemos con los albinos? y con los "morenitos"? Qué voy a hacer con el colectivo Israelita que está repartido por todo el mundo y que provienen como mínimo, de las 12 tribus del Israel bíblico? Ahhh! y con los Musulmanes y sus diferentes ramificaciones y localizaciones? Protestantes Calvinistas? Cristianos Apostólicos y Romanos? Eslavos? Orientales?... Pero, sobre todo, qué hacemos ante el galopante resultado del mestizaje entre estos diferentes colectivos y otros?
Bien... llegados a este punto y por pura pereza, los entendidos de marketing se plantean aterrizar en el término "neuromarketing" para darle un poco de aceleración a sus vidas, con la excusa de que se la dan a la de los demás. En cualquier caso, le advierto que cada persona dispone de ese nivel de expresión de los genes tan particular que nos hace muy diferentes entre los humanos y muy similares ante cualquier otro tipo de animal.
Entiendo que un vino fuerte, cargado, profundo y de color rojo intenso será apreciado por personas cuya carga genética y metabólica le permita producir mayor cantidad de Norepinefrina. En cambio, un vino blanco afrutado y fresquito será más del agrado de una persona con mayor capacidad para producir Serotonina. Sabía usted que el neurotransmisor Acetilcolina está implicado en la "producción" de memoria y aprendizaje? Entonces, cómo sabrá usted a quien darle "la brasa" y a quien no, para generar un recuerdo perdurable y en el mejor de los casos, agradable?
Qué vamos a hacer? Cambiar el producto de sitio o de composición si ingresa en su familia un nuevo sujeto de lejana procedencia? Hacerle una prueba genética a cada invitado? Esto último no es ninguna tontería... sería como el DNI, o si lo prefiere... su ADNe.
Después de tanta tensión... deseo comentarle que la única herramienta fiable que conozco y que puede darle algo de sentido a todo esto, se llama MEZD y para su tranquilidad, de las más de 36.900 millones de combinaciones posibles que se destacan en el ADNe, se alcanza la cifra aproximada de 75.000 a la hora de clasificar y caracterizar el ADNcl (ADN colectivo)... O sea, que hay básicamente 75.000 formas de actuar colectivamente, obteniendo unas interjecciones basadas en coincidencias de denominadores comunes en más del 70%. Entonces... para qué quiere "trocear"? si luego hay que "juntar"?  
Lo riguroso sería entrar de lleno en lo que se llama "Precisión" o acondicionamiento personalizado... pero esto vamos a dejárselo a aquellos que intentan paliar los efectos negativos de diversas patologías fisiológicas y/o emocionales. El resto... sanos que estamos! demos gracias a Dios. Sigamos con estudios de estadística modal, paneles de catas, etc... pero que no nos hablen de "neuromarketing"... que podemos llegar a "enfermar".

No hay comentarios:

Publicar un comentario